A.R.
MÉRIDA, 20/07/2022. –No fueron los resultados que esperaban. Rosa Cruz Pech, líder de AUDY Sin Acoso, informó que tras la protesta realizada en la facultad de Antropología de la Universidad Autónoma de Yucatán (AUDY) y el despido de un directivo, señalado por violencia de género, el proceso de atención estuvo más enfocado al tema laboral.
Cruz Pech, acompañada de Silvia Esquivel Canul, de la organización Centro por la Justicia, Democracia e Igualdad (CEJUDI), explicaron que durante el proceso, las siete empleadas del área de Administrativo y Manuales de la facultad, fueron revictimizadas durante el proceso de atención.
El 13 de julio, el grupo de empleadas se manifestaron contra Humberto Z, al denunciarlo por violencia laboral y sexual, y la AUDY, atendió el caso, informando 48 horas después, que la persona señalada había dejado de laboral.
“Las quejas se interpusieron a través del protocolo de prevención, atención y sanción, de la violencia de género, sin embargo, el procedimiento que se siguió fue de conciliatorio laboral para conflictos de trabajo, el cual, como su nombre lo indica, está pensado para conflictos de trabajo, no para agresiones, un conflicto no es una agresión, es por ello que fue un proceso totalmente general, revictimizaste y violatorio a derechos humanos”, dijo Silvia.
Se detalló que en la audiencia, hubo diversas irregularidades y violaciones a los derechos humanos de las siete víctimas.


“Las trabajadoras tuvieron que repetir en reiteradas ocasiones de los sucesos que les habían pasado, agresiones, incluso frente al mismo agresor, quien las llamo mentirosas, y llamarlas con nombres denigrantes, así mismo se violó la confidencialidad al haber notificado apenas se interpuso la queja, ante la directora, y también se le notificó al agresor, poniendo en riesgo la integridad de todas las trabajadoras”, dijo Silvia.
Además, se argumentó en la rueda de prensa, que las trabajadoras y sus representantes legales, no han recibieron algún documento oficial del despido del funcionario, solo una llamada vía telefónica: “el proceso no fue amigable, fue revictimizante, sin embargo, el corajes de las trabajadoras ha marcado un antecedente en la universidad”.
FOTOS: ALEJANDRO RUVALCABA.



