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SERIE INICIAL, LA ENTRADA A UN TESORO MAYA ESCONDIDO EN LA CIUDAD PREHISPÁNICA DE CHICHÉN ITZÁ

A.R.

PISTÉ, YUCATÁN, 11/02/2023. —Un palacio y toda una dinastía de un gobernante maya, celosamente custodiado por la selva, ha comenzado a revelar sus secretos, pues hay una entrada al inframundo mediante una tumba, pero también una tortuga; el sostén del mundo.  

En la zona arqueológica de Chichén Itzá, los arqueólogos responsables del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Francisco Pérez Ruiz y Javier Osorio León y Pérez Ruiz, presentaron el conjunto habitacional.

Se caminó por la ciudad maya, pasando por un costado del Castillo de Kukulcán, luego por el Observatorio, y finalmente por un camino blanco hasta la entrada del lugar; un gran arco construido con piedra, con un preciso lineamiento. Data desde el año 800 de la actual era.

El sitio es conocido como el Chichén Viejo o Serie Inicial, que ha sido trabajado durante 10 años de exploraciones, en este vivía un gobernarte, su familia y gente de un círculo muy cercano a su imperio.

“Están delimitados por un muro, son, eran muy cuidadosos en su forma de delimitar o de proteger estos grupos habitacionales, se entran por arcos como este, pueden variar de otros tamaños, de otras formas, pero siempre sacbé, arco y delimitado, una delimitación particular, nadie podía llegar y entrar por cualquier lugar”, contó con emoción Pérez Ruiz.

El sitio fue descrito; el centro, se encuentra el Palacio de los Falos, con dos plazas, una plataforma en forma de tortuga y una tumba y fueron localizados cinco esqueletos que posiblemente fueron parte de un sacrificio, en aquella época.

Pero para obtener los avances en las exploraciones, en esta etapa, trabajan unos 100 trabajadores y seis arqueólogos, quienes, con delicadeza, escarban, limpian, enumeran cada piedra desenterrada.

“Se trata de un centro ceremonial, pero enfocado a la residencia de un dignatario, quizás un gobernante de la dinastía de los Cupules, pues así, lo representan los bajos relieves del edificio principal al que hemos nombrado Palacio de los Falos”, dijo Osorio León.

Este núcleo habitacional hay 25 edificaciones en un perímetro de tres hectáreas de los 30 kilómetros que tiene la ciudad maya de Chichén Itzá.

Entre lo que destaca, es el Palacio de los Falos, y la tortuga, es decir, el sostén del mundo; y una tumba al oeste, por donde se oculta el sol, además es el ingreso al inframundo maya.

“La tortuga al centro de esta enorme plaza que es donde reconstruyendo esta temática del Popol Vuh, en donde o los muertos, los señores gobernantes que morían, renacían como jóvenes dioses del maíz, de centro de la tortuga”, dijo Pérez Ruiz.

Osorio León, explicó que se tienen pocos datos e información del origen de este conjunto habitacional, pero de gran importancia debido a las actividades del gobernador que vivió ahí, y un linaje de alta jerarquía.

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El Palacio de los Falos, se detalló que corresponde al edificio central de un gobernador, ya que en sus muros se aprecia en cada piedra, parte de sus actividades y logros: “despliegues de paneles y de relieves que van narrando diferentes sucesos de la vida del personaje que vivió allá, entonces hay muchos elementos también que son parte de narraciones míticas, de la creación del universo”.

“Surgen el personaje principal que está sentado con las manos extendidas, lamentablemente el personaje principal, no lo encontramos, no lo encontramos porque probablemente le dieron un tratamiento especial a la escultura en el momento de la ocupación del grupo (…) puede estar enterrado bajo una banqueta, pero si encontramos sus piernas, que están cruzadas está sentado este personaje con las piernas cruzadas y su falo, cae, hacia abajo y del falo, nacen dos enredaderas que se extienden a todo lo largo de la fachada”, explicó el arqueólogo Osorio León.

Este núcleo es el único explorados, pues en total son 40 asentamientos conectados por 100 caminos blancos, cubiertos por la densa vegetación de la ciudad maya de Chichén Itzá.

FOTOS: ALEJANDRO RUVALCABA.

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