A.R.
MÉRIDA, YUCATÁN, 10/02/2025. —Por el Día Internacional de la Niña, la Joven y la Mujer en la Ciencia, la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Unidad Mérida de la UNAM impulsa el fomento de vocaciones científicas con perspectiva de género.
Esto a través de dos programas de mentoría dirigidos a niñas y jóvenes del sureste mexicano: Mentorías STEAM y Vocaciones Científicas en Niñas de Yucatán.
Ambos programas buscan reducir las brechas de género en el acceso y la permanencia de las mujeres en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, brindando espacios de aprendizaje, motivación y acompañamiento para que las participantes se visualicen como futuras científicas y profesionales.
Mentorías STEAM: acompañamiento y exploración de trayectorias científicas
El programa de mentorías STEAM ofrece una experiencia gratuita y en línea, donde las jóvenes que cursan el bachillerato en la región sur-sureste del país, reciben orientación personalizada de mujeres con trayectoria académica y profesional en distintas áreas del conocimiento.
Desde su creación en 2021, poco más de 120 jóvenes provenientes de comunidades rurales y urbanas de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Tabasco, han sido parte del programa, explorando diversas disciplinas científicas y humanísticas, fortaleciendo su confianza para elegir libremente su futuro profesional.
Vocaciones científicas en niñas de Yucatán: acercando la ciencia desde la infancia
Este programa está dirigido a niñas de primaria, desarrollan un proyecto de investigación científica bajo la mentoría de una investigadora.
A través de este modelo, se busca romper con los estereotipos de género en la ciencia, incentivando su autoestima, curiosidad y habilidades para la investigación.
Las temáticas elegidas por las niñas reflejan su visión del mundo, las problemáticas que desean comprender y atender con el conocimiento científico y dialogando con otros saberes.

Abarcando temas como la alimentación en peces, la calidad del agua de lluvia, la historia e identidad maya a través de los cenotes, la fauna nativa, enfermedades recurrentes y la violencia infantil en sus comunidades, entre otros.
Ya son 80 niñas de comunidades rurales y de la ciudad de Mérida, han sido beneficiadas con este programa, encontrando en sus mentoras un referente que las inspira a seguir explorando el mundo de la ciencia.



