>>>En su edición 45, casi todos los habitantes del pueblo se dieron cita apreciarlo, a pesar los rayos del sol “que cayeron a plomo”.
A.R.
BACA, YUCATÁN, 18/04/2025. —Con 40 grados de temperatura fue el escenario del viacrucis viviente en la villa de Baca, en Yucatán, con una suma interpretación de dramatismo, que inició en el Palacio Municipal.
El enjuiciamiento, castigado y crucificado de Jesús, que fue interpretado por Omar Pech, jardinero de oficio, en cada paso, que daba expresaba su mensaje de unir a las familias del pueblo y que no se vean involucradas en actos negativos.
Unas mil personas, entre habitantes del pequeño poblado, así, como turistas nacionales e internacionales, acudieron a para presenciar con fe y devoción la representación número 45 del viacrucis viviente que se realizó en el Centro del poblado.
Los feligreses acudieron a la plaza principal como desde hace 45 años a vivir su fe, observando los escenarios que se instalaron en el centro de esta población como son “El juicio de Pilato y Herodes”.
En todo momento, Pilato fue el que pidió la libertad de Jesús, ante un pueblo que exigía la muerte del Nazareno, Caifás le dijo que si no lo crucificaba, se hacía su cómplice.











Por su parte, Herodes el Grande, con sus odaliscas, se cansó de pedirle a Jesús un milagro, le pidió que convierta la piedra en pan y el agua en vino, gritándole y burlándose de Jesús, Herodes lo mandó a Pilato diciendo que es un farsante y que le ponga el manto púrpura de los emperadores.
Por lo que, Pilato mandó castigar a Jesús con 18 azotes, y los soldados romanos, burlándose de él, le pusieron una corona de espinas y un manto púrpura.


Momentos en que la gente presente guardó silencio absoluto para observar la escena.
“Pilato pidió a los judíos que elijan si soltaban a Jesús o a Barrabás, los judíos gritaron “suelta a Barrabás” y haz morir a Jesús”, parte de los diálogos que se escuchaban en Centro del poblado.


Ante la insistencia de los judíos, Pilato decide lavarse las manos diciéndoles a los judíos: “tomo al cielo por testigo que soy inocente de la muerte de este justo, Jesús de Nazaret, irás a la cruz”.
De esta manera, Jesús empezó su recorrido por las principales calles de Baca, cargando una cruz de más de 90 kilogramos y con el suelo ardiente, pero, la gente caminaba junto al viacrucis, de principio a fin.









Una de las escenas, en las cuales, los actores expresaron de manera dramática, fue cuando Jesús se encontró con María, su madre, quien lloraba por su hijo Jesús con tanto dolor y dramatismo que lograron conmover y poner las emociones a flor de piel de los feligreses.
Así, como cuando Verónica fue la que limpió el rostro de Jesús con un paño, dejando impreso en él, el Santo Rostro de Jesús mientras gritaba: “Es un milagro”.


Finalmente, el recorrido terminó al llegar al atrio de la iglesia de la Virgen de la Purísima Concepción, donde Cristo fue crucificado al lado de Dimas y Gestas exclamando: “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”.
En ese espacio la gente buscaba la sombra ante la pared de la iglesia, mientras que otras personas utilizaron sombrillas, gorras o sombreros para cubrirse de los rayos del sol.
FOTOS: ALEX RUVALCABA.



